ABSORCIÓN
Después de la absorción, el calcio entra primero al fluido
extracelular y entonces es rápidamente incorporado al tejido óseo. La
formación ósea, sin embargo no es estimulada por la administración del calcio.
El 99% del calcio se encuentra en hueso; el restante 1% está distribuido
entre los fluidos extra e intracelulares.
Del
hipofosfito de sodio aproximadamente el 66% de la dosis administrada
oralmente es absorbido en el tracto gastrointestinal.
En
monogástricos los fitatos presentes en altas concentraciones en cereales
tienen una considerable importancia en el metabolismo del Ca y del
fosfato. El ión fosfato unido de esta manera no es movilizable por los
monogástricos ya que estos no contienen las hidrolasas específicas
denominadas fitasas intestinales. Si esto no ocurre el cuerpo no sólo es
despojado de fosfato, sino también de Ca. Esto es debido a que las
fitasas (Ácido Inositol Hexa Fosfórico) a pH 5-7 forman compuestos muy
insolubles en el intestino. La velocidad de absorción del Ca depende,
como ya se ha mencionado, de los requerimientos totales del organismo y
la absorción es máxima durante el crecimiento.
El sulfato de magnesio se absorbe aproximadamente en un 35-40% a través
del yeyuno e íleon. Una parte del magnesio es reabsorbido en bilis y
jugos biliares y pancreáticos.
La
absorción de los azúcares (dextrosa) se realiza previa acción enzimática
que permite que las estructuras de disacáridos se disocien en
monosacáridos.
Después de la ingestión, la L-lisina es absorbida de la luz del intestino
delgado hacia los enterocitos por el proceso de transporte activo.
Las
vitaminas del complejo B son fácil y completamente absorbidas
administradas subcutánea o intramuscularmente.
DISTRIBUCIÓN
Los rangos de concentración normales del calcio son de
9-10.4 mg/dL (4.5-5.2 mEq/L), pero sólo el calcio ionizado es
fisiológicamente activo. De la concentración total sérica de calcio, el
50% está en forma iónica y 5% formando complejos con fosfatos, citratos y
otros aniones. Aproximadamente 45% del calcio sérico está unido a las
proteínas plasmáticas. La hiperproteinemia está asociada con el
incremento de las concentraciones del calcio sérico; en la
hipoproteinemia disminuye la concentración total de calcio sérico. La
acidosis puede resultar en concentraciones elevadas de calcio iónico,
mientras la alcalosis promueve el decremento en la concentración de
calcio sérico. Las concentraciones de calcio en el sistema nervioso
central son aproximadamente de 50% del calcio sérico y tiende a reflejar
las concentraciones de calcio sérico ionizado. El calcio atraviesa la
placenta y alcanza altas concentraciones en sangre fetal y sangre
materna. El calcio se distribuye en leche. Casi la totalidad del Ca que
contiene la sangre se encuentra en el plasma; el fosfato y el Mg están
localizados tanto en plasma como en los eritrocitos. El Ca y el Mg se
encuentran: Ionizados en su forma fisiológicamente activa, siendo más o
menos el 40 a 60 % del total y no ionizados: en estado de unión con
proteínas o como sales poco ionizables de ácidos como cítrico y
fosfórico.
La
proporción de Ca y Mg ligado a las proteínas depende de la concentración
de las mismas, en particular de la albúmina, pues esta presenta una
elevada capacidad de fijación para ambos iones. En el hueso hay una
captación preferencial del Ca cuando es presentado como calcio
fuertemente unido ante el Ca iónico.
El
Fósforo se encuentra en el plasma en tres formas: Iones inorgánicos,
fosfato dibásico y ácido fosfórico; unido a lípidos (30%); formando
ésteres fosfóricos orgánicos.
El
organismo utiliza parte de la glucosa (dextrosa) para producir energía de
rápida disponibilidad y la glucosa sobrante se convierte en un tipo de
azúcar denominado glucógeno. El organismo almacena el glucógeno en el
hígado y los músculos para usarlo en el futuro. El glucógeno puede
convertirse rápidamente en glucosa para satisfacer las necesidades del
organismo.
La
L-lisina sin metabolizar es transportada al hígado vía circulación
portal.
Una
vez absorbidas las vitaminas del complejo B, llegan a la sangre y se
distribuyen a todos los órganos, principalmente hígado, riñón y corazón,
existiendo poco almacenamiento celular.
METABOLISMO
La parathormona es producida en la paratiroides y la
calcitonina por las células parafoliculares en el interior de la
tiroides. El hueso está formado por sales de calcio (y carbonato
cálcico).
Remodelación
del hueso: los osteoblastos depositan calcio del plasma en el hueso; los
osteoclastos liberan calcio del hueso al plasma. Control hormonal del
calcio: La calcitonina estimula a los osteoblastos y disminuye la
calcemia; la parathormona estimula a los osteoclastos y aumenta la
calcemia. La hormona 1, 25 dihidroxicolecalciferol estimula la absorción
de calcio en el intestino.
La
vitamina D procede del alimento o se produce por la acción de la luz
ultravioleta en la piel.
La
vitamina D sufre una primera hidroxilación en el hígado y una segunda en
el riñón para producir el 1, 25 dihidroxicolecalciferol.
El
fósforo está comprometido en la estructura celular normal y sirve en la
degradación y síntesis de numerosos compuestos de carbono. Finalmente, la
habilidad del fósforo para ser excretado como fosfato dibásico,
proporciona un margen amplio para regular el metabolismo ácido-base.
Aproximadamente el 70% del magnesio es ultrafiltrado en riñón, el resto
se encuentra unido a proteínas.
Para
el caso de los azúcares, por ejemplo, en la primera etapa se degradan los
polímeros, como el glucógeno, para dar glucosa. En la segunda etapa, la
glucosa se degrada para dar piruvato, y éste se convierte en acetil
coenzima A. Finalmente, ésta se degrada para dar CO 2 y H 2 O
La
L-lisina es metabolizada parcialmente en los enterocitos. Una vez que
llegó al hígado, L-lisina junto con otros aminoácidos participa en la
biosíntesis de proteínas. Alguna es metabolizada al ácido semialdehido
L-alfa-aminoadipico, quien es más tarde metabolizado a acetoacetil CoA.
El intermediario en esta ruta es sacaropina. La L-lisina no participa en
la transaminación.
La
tiamina existe en los tejidos animales casi exclusivamente como
pirofosfato en hígado y cerebro, capaces de transformarlo en
cocarboxilasa.
La
riboflavina se metaboliza parcialmente en el organismo, no se conocen
otros metabolitos.
La
niacinamida forma las coenzimas I y II a todo nivel celular. La biotina
se excreta sin cambios en orina.
EXCRECIÓN
Eliminación fecal. El Ca fecal, fundamentalmente de origen
dietario, puede estar dividido como exógeno o endógeno. El Ca exógeno es
el Ca no digerido del alimento. El Ca endógeno es la fracción de Ca
derivada de la secreción de Ca hacia el intestino, fundamentalmente hacia
el yeyuno. En la vaca el Ca fecal ha sido estimado en 4-7 g. /día, es
directamente proporcional al peso corporal y poco influenciado por
cambios dietéticos de corta duración. Este valor es mayor en los animales
adultos. El fósforo fecal endógeno fue estimado en vacas lactantes con
valores de 10-14 g. /día, o sea, dos veces la cantidad del Ca endógeno.
Excreción
urinaria. La excreción es regulada por la hormona paratiroidea (PTH) y
Vitamina D. Parte del Ca y fosfato filtrado es reabsorbido en los túbulos
renales. El fósforo se reabsorbe en la porción final del túbulo
contorneado proximal del asa de Henle debido a una actividad enzimática.
El Ca tiene una excreción que oscila entre 6 a 8 %. Las dietas ácidas
aumentan la excreción urinaria de Ca. En la vaca el rango de excreción
urinaria de fósforo es sólo una fracción del 1% del rango de excreción de
fósforo en heces; esto es debido a la orina alcalina de los bovinos, pues
con pH alcalino se encuentra limitada la secreción simultánea de calcio y
fósforo.
Secreción
mamaria. En vacas lactando, grandes cantidades de Ca y fosfato son
secretadas en la leche, por ello muchas veces estos minerales son
hallados en concentración más alta que en el plasma, el Ca 12 veces, el
fosfato 7 veces y el Mg 6 veces.
Magnesio.
El magnesio es absorbido de manera uniforme desde el intestino delgado y
las concentraciones séricas son controladas por la excreción renal.
Dextrosa. Después de varios procesos metabólicos finalmente, ésta se
degrada para dar CO 2 y H 2 O.
L-lisina
es excretada por orina.
Las
vitaminas del complejo B son eliminadas principalmente por orina, sudor y
leche.
MECANISMO DE ACCIÓN
Más del 99% del total de Ca, y 80-85% del P están contenidos
en el esqueleto y dientes. La menor proporción presente en los fluidos
corporales juega un rol extremadamente importante en el mantenimiento de
las funciones corporales. El Ca en el fluido extracelular es crítico
para: la normal excitabilidad neuromuscular, permeabilidad capilar y de
las membranas celulares, contracción muscular, transmisión normal del
impulso nervioso y coagulación sanguínea normal. El fósforo en las
uniones de alta energía juega un rol fundamental en el depósito,
liberación y transferencia de energía.
El magnesio es necesario para el funcionamiento de cerca de 300 enzimas,
es necesario también en la transmisión neuromuscular.
La dextrosa incrementa los niveles sanguíneos de glucosa, con lo que hay
un mayor aporte energético.
La L-lisina facilita la absorción del calcio en el intestino delgado.
Las vitaminas del complejo B juegan un rol esencial en los procesos
metabólicos, sirviendo como coenzimas.