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ABSORCIÓN.- El
imidocarb es un derivado de la carbanilida. En un estudio en bovinos con
Imidocarb dipropionato radiomarcado, en administración subcutánea a dosis
de 3 mg/kg de peso, tuvo una absorción rápida con picos máximos de
concentración en sangre de 1316 mcg equivalentes por kilogramo, estos
picos se obtuvieron 1 hora después del tratamiento. Esta concentración se
mantuvo en forma constante por arriba de las 4 horas posteriores al
tratamiento.
DISTRIBUCIÓN.- El
imidocarb radiomarcado se fijó en proteínas plasmáticas. En perros
después de su aplicación intravenosa la vida media del fármaco en el
plasma fue de 207 minutos.
METABOLISMO.- El
imidocarb se metaboliza en el hígado, se desconocen sus metabolitos.
EXCRECIÓN.- El
imidocarb radiomarcado en bovinos, es excretado en heces en un 39% a los
28 días postaplicación, con pequeñas cantidades en orina de
aproximadamente 15%. La excreción renal fue esencialmente completa en
aproximadamente 4 días. El componente mayor de las dos vías de excreción
fue imidocarb no metabolizado.
En perros un 80% de imidocarb inyectado
por vía intravenosa fue eliminado en 8 horas post-aplicación, la vía de
eliminación fue en la orina y las heces.
MECANISMO DE ACCIÓN.- En
cuanto a la forma de acción de imidocarb, este mecanismo no es muy claro.
Al parecer imidocarb actúa directamente sobre el parásito causando una
alteración en el número y el tamaño del núcleo y en la morfología del
citoplasma (vacuolización, degeneración del espacio en el protoplasma de
la célula, al cual se le atribuyen funciones digestivas y excretorias).
Además existen dos propuestas:
1.- La interferencia con la producción
y/o utilización de poliaminas.
2.- Prevención de la entrada de
inositol en el eritrocito que contiene el parásito intracelular.
El imidocarb es altamente eficaz en el
tratamiento y prevención de la babesiosis.
En ganado bovino el imidocarb es
utilizado con inocuidad en los tratamientos de Babesia bigemina, Babesia
bovis y Babesia divergens, a una dosis de 1 a 3 mg/kg por vía subcutánea
o intramuscular el cual elimina la infección.
En caballos, imidocarb se utiliza con
éxito en el tratamiento de Babesia equi y Babesia caballi, por lo general
una dosis de 2.4 mg/kg es suficiente para producir una remisión clínica
de la infección por Babesia caballi.
En perros, imidocarb se ha usado para
tratar infecciones por Babesia canis y existe evidencia que posee
actividad profiláctica.
En lo que respecta a Anaplasmosis el
imidocarb se ha utilizado en ensayos experimentales en los que se ha
demostrado su eficacia terapéutica. En ensayos con becerros
esplenectomizados se logró la inhibición de la infección aguda por
anaplasma con una inyección subcutánea de imidocarb a dosis de 2.5, 5.0 ó
10 mg/kg de peso vivo.
Uno de los fármacos más utilizados en
el tratamiento de la Ehrlichiosis es el dipropionato de imidocarb.
El interés por los compuestos
diamidínicos y carbanilidas no se ha centrado exclusivamente en su
utilización en el tratamiento de la babesiosis clínica, sino también en
su acción profiláctica.
La profilaxis posee gran importancia
por muchas razones. La protección frente a infecciones por babesias es
necesaria cuando se introduce ganado bovino susceptible, procedente de un
país libre de garrapatas y de babesias, en una zona endémica.
Al
parecer los animales protegidos con imidocarb son capaces de tener una
reacción inmune frente a la Babesia spp, cuando se adquiere una infección
natural.
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